Tanto la MTC como la medicina hindú (Ayurveda) como la mayoría de terapias modernas occidentales se basan en el estudio y análisis del campo energético humano.

La medicina tradicional china ha definido como ninguna otra la parte intracorpórea de este campo a través de una intrincada red de meridianos, canales y puntos que conforman el estudio de la acupuntura centrado y que se relacionan sobre todo con funciones biofísicas y orgánicas.

La medicina tradicional hindú presta atención a la parte más extracorpórea a través de un sistema de vórtices (chakras) que se relacionan sobre todo con funciones psicoemocionales.

Mediante diversos métodos de diagnóstico, como la kinesiología, podemos conocer qué zonas, puntos, canales o chakras están desequilibrados, funcionando en exceso o en defecto.

El terapeuta a través de sus manos, su propio campo energético y su estado de conciencia puede restablecer con eficacia el equilibrio y la función de estos puntos y canales.

La terapia energética proporciona paz interior, sensación de descanso, renovación, expansión de conciencia, vitalidad, siendo en muchas ocasiones capaz de liberar bloqueos profundos y memorias. Eleva el bienestar, la percepción y la conciencia.

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Terapia Energética